
POR: RAMIRO ELÍAS ÁLVAREZ MERCADO
Analista Deportivo Enlace País-La Guajira
Ha quedado totalmente clara, como el agua de un manantial, la diferencia abismal que existe entre lo que hoy propone el Barcelona y lo que intenta el Real Madrid en cuanto al desarrollo de su juego. Uno es una idea que fluye, el otro es todavía una idea que se busca.
Salvando las distancias, que son justas y necesarias, por el tiempo de trabajo que lleva el proceso de Flick frente al que apenas inicia Mou, hoy el equipo blanco quedó al desnudo, sin ropaje táctico y sin respuestas en el libreto, una vez sufrió la expulsión de Huijsen. A partir de ahí, el Madrid fue un equipo partido en dos angustias: defensivamente sin coordinación, como un barco sin brújula, y ofensivamente sin ideas, como un poeta sin musa.
Al Madrid no le hace nada bien, y nunca le hará bien, caer en el juego del choque, del roce, de la pierna fuerte. En ese barro no florecen los talentosos. Por ello, Guler y Jude, que son de seda y no de espuela, no aparecieron en el partido de hoy. Se perdieron entre la refriega.
Atlético de Madrid se queda con los tres puntos, y se los queda de manera merecida, porque entendió mejor el partido y lo jugó con el corazón que
a estos duelos le corresponde.
Ramiro Elías Álvarez Mercado







