
POR: ANDREA ROJAS BRITO
Corresponsal Enlace País-La Guajira
La solución provisional busca reducir las fluctuaciones que afectan a Manaure, Uribia y Maicao mientras avanza la infraestructura definitiva para fortalecer el sistema eléctrico del norte del departamento.
Riohacha, 30 de septiembre de 2026. Las reiteradas fluctuaciones y fallas del servicio de energía en el norte de La Guajira volvieron a la agenda pública después de que el gobernador Jairo Aguilar Deluque solicitara acelerar las inversiones y soluciones técnicas previstas para estabilizar el suministro.
Notas de Actualidad informó el 29 de septiembre de 2026 que el mandatario departamental pidió priorizar la instalación de una subestación móvil como medida provisional mientras se construye la infraestructura eléctrica definitiva para la zona norte de La Guajira.
En declaraciones recogidas por ese medio el 29 de septiembre, Aguilar sostuvo que la solución inmediata pasa por avanzar con mayor rapidez en la subestación móvil y señaló que la Gobernación ha solicitado a Air-e Intervenida acelerar el proceso para atender las fluctuaciones que afectan a Manaure, Maicao y Uribia.
La instalación de esta infraestructura no es una propuesta nueva. Air-e Intervenida informó oficialmente el 8 de septiembre de 2026 que autoridades tradicionales habían acordado ceder el espacio requerido para instalar un cable aislado, alternativa que permitiría agilizar la puesta en funcionamiento de la subestación móvil destinada a Uribia y Manaure.
Air-e explicó en ese comunicado que el acuerdo reducía tiempos para implementar la solución provisional y generaba condiciones para atender de manera más oportuna a los usuarios afectados. La empresa también reportó otros proyectos de fortalecimiento de la infraestructura eléctrica en el departamento.
El problema energético tiene efectos que trascienden las molestias domésticas. Las fluctuaciones pueden afectar actividades comerciales, conservación de alimentos y medicamentos, bombeo de agua, telecomunicaciones y otros servicios esenciales en municipios caracterizados por una alta dispersión territorial.
La discusión se concentra ahora en los tiempos de ejecución: cuándo podrá entrar en funcionamiento la subestación móvil, qué inversiones están efectivamente aseguradas y cuánto tardará la solución definitiva para el norte de La Guajira.
Para las comunidades, el resultado se medirá menos por los anuncios institucionales que por una reducción verificable de las interrupciones, fluctuaciones y deficiencias en los niveles de tensión.
Andrea Rojas Brito









